En el hombre es a la inversa. Al menos es
así como se presentan las cosas habitualmente. Sin embargo
sabemos que, tanto en la vida como en la naturaleza, nada es totalmente
blanco o absolutamente negro, sino que todo es mucho más
sutil y matizado.
Así
pues, puede suceder que una mujer tenga la parte de voluntad muy
fuerte, más fuerte que su sensibilidad natural, a veces incluso
más que la de un hombre.
Y
a la inversa, ciertos hombres poseen una intensa sensibilidad que
merma, filtra, modera, transforma o inhibe su voluntad, según
los casos. Evidentemente, estamos en condiciones de leer, comprender
e integrar estas características específicas en la
interpretación de una carta astral.
Sin
embargo, existen otros medios de hacerlo, como por ejemplo la metoposcopia.
Se trata ciertamente de un código mucho menos elaborado que
el de los símbolos astrológicos, un arte adivinatorio
que ofrece menos posibilidades de interpretación que una
carta astral, pero se basa en el mismo principio analógico
y, sobre todo, nos permite comprender cómo se estableció
el sistema original de interpretación de los astros y los
signos del zodíaco que, en un principio, se inspiró
en la "ciencia" de los presagios utilizada en las civilizaciones
antiguas.
Interpretaciones
de los lunares en el rostro del hombre
En
la frente
En la parte izquierda de la frente: fuerte unión
o gran identificación con el padre.
En la parte derecha de la frente: profunda unión
con su madre o con el papel
En la sien izquierda: tendencia a idealizar sus
sentimientos, búsqueda del absoluto o desequilibrio afectivo.
En la sien derecha: frialdad, indiferencia ante
los sentimientos.
En lo alto y en medio de la frente, bajo la raíz
de los cabellos: reivindicación de independencia,
espíritu de rebeldía, indisciplina, lo que se conoce
comúnmente como "cabezón".
En medio de la frente: lucidez, gran facultad de
discernimiento, espíritu penetrante, que se muestra exigente
y puntilloso con los demás.
Alrededor
de los ojos
Sobre el ojo izquierdo: distracción, falta
de concentración, desatención y también deficiencia
en el ojo izquierdo.
Sobre el ojo derecho: gran capacidad de concentración,
vista aguda, pero también, paradójicamente, ojo derecho
frágil.
Entre las cejas: clarividencia o lucidez, buena
vista, facilidad de comprensión y de asimilación,
aceptación, éxito obtenido gracias a sus cualidades.
Cerca del ojo izquierdo: sentimientos inconstantes,
incertidumbre afectiva, dificultad para amar.
Cerca del ojo derecho: debilidad, carácter
influenciable, dudoso, indeciso, falta de lealtad o fidelidad.
Encima o sobre el párpado del ojo izquierdo:
ausencia de espíritu familiar, decepciones debidas a sus
padres.
Encima o sobre el párpado del ojo derecho:
profundo apego a su familia, su pasado, sus raíces, respeto
a los padres, gusto pronunciado por todo lo que es antiguo.
En
la nariz
En la ventana izquierda o al lado: naturaleza malgastadora
y dispendiosa , fuerte tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.
En la ventana derecha o al lado: sentido innato
del ahorro y la gestión prudente de sus bienes.
En la punta de la nariz: fuerte sensualidad, temperamento
ardiente, gran necesidad de una fusión carnal y sentimental
desbordante, pero también tendencia a dejarse llevar por
sus deseos o amores.
En
las mejillas
En la mejilla izquierda: cambios voluntarios en
la existencia que siempre serán un factor de evolución,
y facultad innata para reponerse, salirse con la suya, sean cuales
sean las circunstancias.
En la mejilla derecha: desestimo irregular, inestabilidad
en la actividad profesional, cambios importantes durante su vida
en este campo.
En el pómulo izquierdo: orgullo, presunción,
tendencia a sobrestimar los medios de que dispone o sus capacidades,
o incluso ausencia de condiciones de sí mismo.
En el pómulo derecho: falta de confianza
en sí mismo, tendencia a subestimar a los demás, carácter
pesimista o fatalista, además de no ser objetivo consigo
mismo.
En
las orejas
Cerca de la oreja izquierda o detrás: falta
de escrúpulos, determinación secreta, segundas intenciones.
Cerca de la oreja derecha o detrás: auténtica
suerte, arte de saber disimular y para conseguir sus objetivos,
sobre todo si el lunar se encuentra tras la oreja.
Alrededor
de la boca
Sobre el labio superior: ausencia de timidez, tendencia
a la charla, vida social inestable, a menudo decepcionante a causa
de la falta de discreción.
Bajo el labio inferior: carácter ingenuo,
jovial buen chico, pero es fácil tomarle el pelo o engañarle.
En el extremo o en medio de la barbilla: carácter
tozudo, rigidez intelectual y moral, pero también con una
determinación más débil de lo que aparenta. |